Seguridad en el proceso
En el proceso de producción se realizan pruebas microbiológicas, incluida serología, hemograma y controles de calidad.
Una terapia autóloga que aprovecha el poder regenerativo de las plaquetas del paciente para apoyar la reparación y rejuvenecimiento de los tejidos.
PRP 101
El plasma rico en plaquetas (PRP) se obtiene concentrando las plaquetas de una pequeña muestra de sangre del paciente.
El plasma resultante contiene factores de crecimiento y proteínas que apoyan la regeneración controlada de tejidos cuando se emplea en contextos clínicos adecuados.
Cada etapa busca preservar la calidad y la consistencia plaquetaria para resultados previsibles.
Se realiza la extracción en bolsa utilizando un sistema cerrado. Con una sola extracción se obtienen varias aplicaciones con caducidad de 12 meses.
Doble centrifugación de alta eficacia, consiguiendo una concentración de plaquetas cinco veces sobre el valor basal.
Según la indicación, se activan las plaquetas justo antes del uso para liberar sus factores de crecimiento.
El plasma concentrado se aplica por profesionales capacitados conforme a los protocolos de la clínica y la normativa vigente.
En el proceso de producción se realizan pruebas microbiológicas, incluida serología, hemograma y controles de calidad.
Informe médico y conteo de plaquetas. Con una sola extracción se obtiene todo el tratamiento.
Proceso en sistema cerrado. Test de esterilidad. Trazabilidad. Cumplimiento de las normas de seguridad españolas y europeas vigentes.
Colaboramos con asesores científicos para revisar publicaciones recientes, actualizaciones regulatorias y buenas prácticas que orientan la integración del PRP.